viernes, 3 de agosto de 2007



Ante el tsunami opositor que tengo en mi cabeza, he emcomtrado una actividad que me sirve como bálsamo. Y es algo tan simple como pasear por Sevilla. Pasear descubriendo nuevos detalles, nuevos rincones, nuevos aromas y redescubriendo otros ya conocidos. A pesar de la calor, para aquellos que no estais en la playa os recomiendo un paseo a eso de las 8:30 o 9:00. Entre guiris y veladores de paella regados con sangría, teneis la oportunidad de transportaros en el tiempo...Además, cuando el tranvía no esta de prueba, hay un agradable silencio (parecido, repito parecido, al de las ciudades europeas) que invita a el paseo y la conversación por la catedral y alrededores...

Si alguien se ha animado, que me llame.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Me engañaste como a un chino. A estas titis las conozco.

Anónimo dijo...

Bueno, veo que no ha tenido mucho exito mi convocatoria para pasear por la Sevilla Eterna en Agosto...